José B.
Ruiz

AUTILLO (Otus scops).
EJEMPLAR CAUTIVO.

Una imagen y mil palabras. El pequeño cazador.

 

El pequeño cazador. Autillo (Otus stops). Fotografía. Digital. 2010.
José B. Ruiz

Comentario: Una imagen realizada junto a una serie sobre aves rapaces nocturnas en ambientes de cementerio. Esta fue una imagen derivada, que surgió de las sesiones dada la facilidad de trabajar con aves en cautiverio. Se recrea un posadero con la manilla de un arado antigüo y unos cardos secos que añaden naturalidad a la toma, que la ambientan como si se hubiera realizado en la naturaleza. El autillo pasaba algunos ratos posado, mientras el cuidador lo alimentaba o le dejaba posar.

La Técnica: La escena se prepara con anterioridad, buscando la imagen deseada. Se colocan tres flashes, aunque en esta serie se emplean solo dos. Uno es el lateral, dotado de un gran difusor. El de contra está un poco por debajo y atrasado con respecto al plano del ave. Proporciona una luz dura, de recorte, ligeramente sobreexpuesta, unos dos diafragmas con respecto al principal. Una vez ajustado en modo manual el ratio de luz entre ambos flashes se regula el valor de exposición desde la cámara, utilizando la reciprocidad entre ISO y diafragma. La velocidad de obturación se mantiene a 1/250 seg para evitar obtener detalle en el fondo. Una pantalla evita que el flash con difusor ilumine en exceso el fondo.

Valor de exposición: Ajuste manual de la exposición ISO 500 – f/9 – 1/250 seg.
Temperatura de color: Ajuste manual a 5.700 kelvin para obtener una leve dominante cálida.

Equipo: Cámara Canon Eos 1 DS Mark III. 70-200 mm f/2,8. Trípode. 2 flashes. Difusor. Trípodes de flash. Fondo tela negra y portafondos.

La Composición: La imagen se estructura en torno a un eje vertical que alinea al ave con el posadero. Dos cardos secos sujetos con cinta aislante completan el vacío de la parte inferior y entablan una diagonal visual con la cabeza del ave. Frente al ave se deja espacio. El posadero nos habla de ambientes rurales, humanizados, donde el ave habita y pasa desapercibida por sus hábitos nocturnos. El momento se ha conseguido gracias a una presa que el ave sujeta en el pico, el alimento que le ha proporcionado el cuidador. La luz es toda artificial, proporcionada por el fotógrafo, buscando resaltar la atmósfera nocturna y de misterio que rodea a estas aves.